lunes, 30 de noviembre de 2009

DE CUANDO LA VIOLENCIA MACHISTA SE TENIA POR NATURAL

La Juliana no tenía perdón, el zopencón de ella había tenido nunca reaños para sacar su casa adelante y cuidar a los zagales; la muy haragana se dejaba sentir que se aplicaba al aguardiente más de la cuenta y que a punto anduvo de embocicarse al pozo en más de una ocasión. La muy ardillona debía unas buenas perras en la tienda haciendo contar como resultado de cirimeneos y panillas de aceite cuando resultaban ser de cuartillas de aguardiente y relleno del odre.

La noticia había revoltijado el pueblo y en el decir de la gente esto se veía venir pues el que más y el que menos tenía barruntos de que algo se tramoyaba, porque su marido, el Liborio, últimamente andaba algo huido y poco explicancioso y en estos trajines de todo el mundo era sabido que la venta de La Nogalera Chica y el cuartón de las Ontanillas tenía mucho que ver con dineros de botica y dispendios de la Juliana, que de poco administradora tenía por mote la gallinota ya que escarbaba para afuera y regurgitaba cual tonel avinagrado.

Malas mientes trujeron a mayor escarnio y andaba la Tía Juliana en bocas, recurriendo a todos los santos que en el calendario hubo, clamando por los dos pequeñines que a la sazón no alzaban mas de un palmo del pollete de la cancela y en puros harapos andaban vestidos.
Abriose camino el cura entre tricornios y boinas pardas y llegado a la Juliana vio que tenia mudada la cara, el cuerpo de caracol parecía por encorvada y el pañuelo de cabeza casi por sudario andaba al intentar protegerse de aquellas torvas miradas.

Hablole el cura en confesión y al cielo alzó la mirada, todos dieron su por qué y a todos dejó sin habla y acercándose al del tricornio se enredan en una charla, el del tricornio disiente, el cura lo deja y calla, la Juliana niega y miente, el caso es cosa clara, trató de descoyuntarse colgándose del cuartón con la soga de alcanzar agua.

En mala hora el Liborio acudió con su haragana que de víctima pasó a reo y en prisión encontró cama, demostrole el de la toga ser víctima, la Juliana que de correazos traía marcas de hora y de fecha ya lejana y si trajinó aguardiente fue por sentirse muy mala y que de haber reo de pena era el que en hora mala dejole atada la soga en el cuartón de la sala, y si sólo consiguió a punto de desnucarla fue porque al ser soga gruesa el nudo no se cerrara.

Condenó el juez al reo y libre fue la Juliana, más dicen los cronicones que escapó desesperada porque en las solanas del pueblo decían que se aguantara, que si le tocó marido que de la fuerza hacia gala, es que muy macho seria pa las cosas de la cama y en conformarse está el trato y en acertar el convenio y aun no queriéndolo así las bragas tienen su dueño.

Esta historia verídica como la cuento ocurrió en un pueblo del partido judicial de Ledesma hacia el año 50, lo único no real de esta historia son los nombres de los protagonistas que por respeto a sus descendientes guardo en el anonimato.

miércoles, 25 de noviembre de 2009

MERCEDES BENET MARTINEZ

El traqueteo del tren las tenía medio mareadas, el viaje largo y penoso hasta Barcelona, donde había venido su padre meses antes buscando trabajo y futuro, les había parecido eterno y sumamente esforzado, menos mal que ahora se reunirían con la promesa de no separarse nunca más, pasase lo que pasase.

Su madre, nerviosa, trataba de mantener las maletas junto a ella al tiempo que la niña de cinco años se agarraba de su mano para no perderse entre aquella masa de gente que bajaba del tren, todos cargados con sacos cajas y bultos de todo tipo. Notó que su madre estaba nerviosa, no hacía mas que retorcer las manos presa de un ataque casi de pánico hacia lo desconocido, oteaba sobre el tumulto para ver si reconocía a su marido, la niña atemorizada y miedosa ante tanta gente parecía encogerse sobre sí misma intentando proteger entre las maletas su cuerpecillo, ya de por sí menudo y cansado. Notó en su madre un rictus de temor que aumentaba a medida que pasaba el tiempo y su padre no aparecía para recogerlas.

Lágrimas de miedo aparecieron en las mejillas de aquellas dos mujeres cuando una pareja de la policía armada se les acercó y después del saludo reglamentario les reclamó documentación y libro de familia. El balbuceo de la madre denotó en ella un nerviosismo ya de por sí evidente y la criatura, ante aquella escena para ella desconocida pero amedrentadora, arrancó en un llanto desconsolado que resonó en aquella estación ahora ya vacía y tétrica.

Fueron conducidas hasta el castillo de Montjuic donde les esperaban un jergón de paja y un plato de aluminio, la madre presa ya de pánico y desesperación, clamaba porque avisaran a su marido, pero la indolencia de unos guardias acostumbrados a estas situaciones y una matrona obesa y dura como una roca no hacían más que remitirlas al jergón de paja y a guardar la fila a la hora del rancho cuartelero que debían compartir con el resto de gente hacinada como ellas en espera del tren que los devolvería a su lugar de origen.

La madre, desesperada, imploraba casi de rodillas que la dejaran llamar por teléfono a una conocida del pueblo para dar con su marido, mientras la niña lloraba con desconsuelo viendo a su madre hundida, indefensa y frágil, al final se unió a su llanto agarrada a la falda. Alguien decidió quitárselas del medio y dio orden a un guardia de que acompañase a la madre hasta un teléfono público. La llamada fue desesperada, al otro lado no entendían bien y las pocas pesetas que le quedaban a la buena mujer fueron engullidas por aquel maldito aparato, del que solo pudo dejar claro que estaban en el castillo de Montjuic y que buscaran a su marido.

A la mañana siguiente incrédulo y desesperado el hombre estaba a la puerta de aquella fortaleza batida por todos los vientos para recoger a las dos criaturas que tratadas como prisioneras habían estado a punto de ser enviadas de nuevo a su lugar de origen perdida la esperanza de encontrase y la ilusión por una nueva vida. Es de suponer que la bajada de la montaña debió ser épica, abrazados hasta la asfixia y tratando de desahogar sus corazones para vaciar su desdicha y la mala entrada en una Cataluña que se las prometía tan felices.

Estas situaciones se dieron en la Barcelona por los años cincuenta (Tiempo del muy ponderado congreso Eucarístico), la gente que venía de otras poblaciones sin familia que respondiera por ellos eran conducidos al castillo de Montjuic hasta completar vagones de tren con destino a su lugar de partida.

El nombre del personaje que encabeza esta historia es real, se trata de la niña que entonces tenía 5 años y que me autorizó a publicarlo para dar fe de lo que otros daban por sucedido a terceras personas en uno de los coloquios celebrados con motivo del cincuenta aniversario del Centro Castellano y Leonés.

A mí me costó trabajo entender que dentro de lo que denominábamos patria se hubieran producido estas situaciones con el régimen dictatorial de la época, situaciones que ahora mismo nos sensibilizan cuando se aplican a emigrantes sin papeles venidos de otras latitudes.

Tomé nota de este hecho para mí desconocido y casi imposible de creer, pero la historia deja de ser leyenda cuando se escribe en primera persona.

martes, 17 de noviembre de 2009

¿CUÁL ES TU IGLESIA?

Ahora hace veinte años que fueron asesinados Ignacio Ellacuría, Ignacio Baró, Segundo Montes, Amando López, Juan Moreno, Joaquín López y Ella Ramos y su hija que los atendían en labores domésticas.

Estos luchadores por las libertades de un pueblo oprimido, batalladores incansables contra unas leyes injustas, educadores de los desheredados como base para su adecuación a una vida activa, digna, reivindicativa y justa, murieron vilmente asesinados pero a nadie parece importarle, muy pocos han recordado su memoria, ha costado encontrar algún recuerdo en la prensa escrita y casi podía asegurar que en ninguna televisión de ámbito nacional se les ha mencionado. La Iglesia por su parte evita cualquier atisbo de veneración y lo que debiera ser recuerdo laudatorio de unos mártires pretende enterrarlo en la tumba de los olvidados.

Cuando nuestros gobernantes debaten la ley del aborto y son amenazados de excomunión porque consideran que es un atentado contra la vida, no podemos olvidar que esta misma Iglesia quiso apartar por desleales a estos servidores con ropa de trabajo y manos encallecidas, los mismos servidores que criticaban el despilfarro y la ostentosidad del Vaticano, los que se hicieron carne de chabola y predicaban a Cristo matando el hambre y la miseria los que hicieron suya la injusticia de ver morir a los nacidos por falta de recursos y atención medica; los que antes de condenar el aborto preferían salvar vidas incipientes rescatándolas del abandono y la miseria.

Esta misma Iglesia, la que bendecía cañones, llamaba cruzada a una guerra entre hermanos y deja que mueran de hambre muchos de los ya nacidos, es la misma Iglesia que nos hace gastar importantes sumas de dinero en visitas multitudinarias, la Iglesia que en definitiva tiene dos varas de medir en función del donante de turno y que puede anular matrimonios, olvidar la pederastia de sus seguidores y con celeridad inaudita subir a los altares a quien montó el tinglado mas poderoso económicamente hablando dentro de la Iglesia católica.

¿Cómo puede esta Iglesia clasista y excluyente dictar a nuestros gobernantes lo que tienen que decidir bajo pena de excomunión?

sábado, 14 de noviembre de 2009

LA CRISIS HACE QUE SE DESPERDICIE UN VEINTE POR CIENTO MENOS

Según las últimas estadísticas la crisis se nota en los contenedores de basura, los equipos de limpieza están sorprendidos por el importante descenso que el volumen de desechos está experimentando; apenas se ven las barras de pan que hasta no hace mucho denunciaban el derroche y el descontrol del gasto, ya no se amontonan objetos en perfecto uso que la sociedad saturada de caprichos no podía digerir.

Lo más chocante de todo esto es que los rebuscadores de contenedores también están entrando en crisis no sólo porque las chatarras sean cada vez más escasas si no porque los escrutadores son cada vez más numerosos y el botín a disputar es más difícil de localizar. Dos o tres individuos con furgonetas destartaladas recorren distintas zonas de la ciudad, su actitud suele poner en fuga al principiante que esporádicamente se atreve a merodear por su zona o al buscador ocasional que se interesa por algo en concreto; no es raro que para poner en fuga al aficionado circunstancial denominen como “su zona” el sitio donde se encuentran. Como consecuencia el reciclaje se hace de forma exhaustiva y mucho más escrupulosa.

Luego están los rebuscadores de comida, gente sin recursos que suele merodear por los contenedores de las grandes superficies a la hora de cerrar, suelen acudir en grupos familiares, y no es extraño que niños de corta edad acompañen a sus padres, remolonean cerca de la zona tratando de no llamar la atención pero sin alejarse demasiado para no perder de vista los puntos que pueden llenar su despensa; suele ser gente que afana en silencio, semiocultos al paso de gente pero dignos en el vestir y correctos en el hablar, sus carritos de mano suelen resultar igualados por el sentido corporativista de que hacen gala; entre ellos se conocen por sus nombres de pila y no suelen atropellarse en el acaparamiento, porque son conscientes de que la caducidad de lo que consiguen es inmediata, es muy probable que poco antes no se conocieran, pero ahora se comportan como un clan familiar unidos para remontar la crisis.

Luego hay escenas cargadas de emotividad como la de los compañeros cediendo parte de su botín a la persona que se retrasó, también está el damnificado reciente que no se decide a participar directamente en el respigo y espera que algún compañero le eche una mano hasta vencer su timidez, también la del encargado del supermercado que evita mezclar los productos comestibles con los de desechos irrecuperables, y avisa cuando la descarga ha llegado a su fin o indica que en el próximo viaje vienen yogures para los niños.

Todo esto me hace pensar en la parte positiva de esta situación, noto como si la solidaridad estuviera resurgiendo, como si la situación pudiera ser más efectiva para el respeto al medio ambiente que cien campañas televisivas, como si ya no nos diera vergüenza decir que mantenemos el mismo coche porque cambiarlo sería un despropósito, que el pan que antes tirábamos ahora puede resultar aprovechable para otras mil aplicaciones y que lo que teníamos por trastos inservibles pueden ser usados por otras comunidades, en definitiva que el reconocer que somos mas pobres hasta puede que nos siente bien.

viernes, 6 de noviembre de 2009

CINCUENTA AÑOS DE LA CASA DE CASTILLA Y LEÓN EN BARCELONA

La junta directiva del Centro de Castilla y León en Barcelona está trabajando con gran dedicación, cariño y empeño para esta celebración. Sin embargo no son pocas las decepciones que están recibiendo por parte de los organismos oficiales de nuestra tierra cuando acuden a ellos en demanda de ayuda y apoyo para hacer de esta celebración la reivindicación jubilosa de una fundación que inició un grupo de castellanos y leoneses sentados en un banco publico del Paseo de Gracia. Castellanos y leoneses que, más por la fuerza del querer que del poder, se propusieron crear una sociedad entre paisanos, iniciando sus actividades como local social en un piso alquilado en el centro de aquella Barcelona de hace medio siglo.

Son muchos los sueños que han tenido que sucederse para poder celebrar este cincuenta aniversario, son muchas las sedes que a lo largo de los años se han ido sucediendo para poder ampliar la capacidad y dar entrada a nuevos socios. Precisamente en el próximo año queremos inaugurar un flamante edificio que pueda constituir una especie de embajada de nuestra tierra en Cataluña.

De todo esto se ha informado detenidamente a nuestras autoridades, a todas ellas se las ha invitado a los actos conmemorativos, a todos se les ha rogado contestación, a todos se les ha ofrecido espacio para demostración de productos y turismo y a todos se les ha explicado que nuestro trabajo aquí no tiene sentido si ellos no cumplen con el cargo para el que están elegidos. Sin embargo, según me manifiesta la junta directiva del Centro Castellano y Leonés, hasta la fecha son minoría los organismos oficiales que se han dignado dar alguna respuesta, incluso algún caso ante nuestra extrañeza por la desidia de la que hacen gala dicen desconocer que nos hayamos dirigido a ellos en algún momento, a pesar de haberlo hecho por los medios oficiales.

El amigo Félix, presidente de la entidad, me decía descorazonado que toda la ilusión que han puesto en este acontecimiento ha tenido mas respaldo por parte de las autoridades locales que de la Junta de Castilla y León y todas las Diputaciones Provinciales juntas; El mismo Félix que en algún momento consideró mis artículos un tanto duros hacia nuestra comunidad me decía ahora que de no haber vivido esta situación no se lo habría creído.

De lo que estamos seguros es de que nuestros políticos no van a poder ahogarnos la fiesta, pues si ellos no son capaces de estar a la altura de las circunstancias nosotros demostraremos que nuestra ilusión y ganas están por encima de todos ellos. Eso sí, cuando saquen el pañuelo victimista del lloro y el lagrimeo les pediremos que al menos sean capaces de crear empleo en nuestra tierra para que así ningún paisano tenga que salir de su casa a otras comunidades debido a su incapacidad de hacer prosperar la tierra que les ha sido encomendada.

domingo, 1 de noviembre de 2009

PREGUNTÁNDOME A MÍ MISMO

  1. ¿Por qué no está permitido beber alcohol en la calle y sin embargo puede hacerse sin ningún problema si estas sentado en una terraza?

  2. ¿Por qué no puedo beber sin que nadie me diga nada si bajo la silla de mi casa?

  3. ¿Por qué está prohibida la prostitución en la calle y sin embargo (en Barcelona al menos) esta autorizado caminar desnudo por la vía publica?

  4. ¿Por qué las meretrices no se muestran completamente desnudas amparadas en la ley que lo permite?

  5. ¿Por qué está prohibida la venta callejera y sin embargo se aprecia como circulan los repartidores de comida rápida sin ningún problema?

  6. ¿Por qué solo nos enseñan grabaciones de cámaras de vigilancia donde solo se ven barbaridades incívicas y altercados?

  7. ¿Por qué en las cámaras instaladas en lugares públicos nunca salen escenas edificantes o ejemplares?

  8. ¿Por qué no se establece el premio de ciudadano ejemplar o acción cívica captada por estas mismas cámaras de vigilancia?

  9. ¿Por qué los mismos medios de comunicación, sobre todo los deportivos que se lamentan del exceso de violencia, utilizan expresiones que inducen a machacar al contrario?

  10. ¿Por qué si presumimos de reciclar no existen puntos donde depositar los periódicos del día para que sean reutilizados por otros lectores?

  11. ¿Por qué no se obliga a las empresas que nos machacan con ofertas telefónicas para que nos paguen los minutos que nos hacen perder en su beneficio?

  12. ¿Por qué no existe la tarjeta roja en las elecciones donde podamos pedir la expulsión de nuestros políticos?

  13. ¿Por qué un trabajador no puede darse de alta como autónomo por el tiempo que dure un trabajo esporádico sin perder la asignación por desempleo?

  14. ¿Por qué no se exige cierto decoro higiénico en la vestimenta cuando se utiliza un transporte público donde no tienes más remedio que compartir un espacio mínimo?

  15. ¿Por qué no nos dicen quién paga los defectos de una obra pública que es necesario rectificar al cabo de poco tiempo?

  16. ¿Por qué no se obliga a los bancos y cajas a quedarse con los pisos por el precio que ellos mismos tasaron?

  17. ¿Por qué en lugar de intentar recargarnos un 1% si pagamos con tarjeta no nos ofrecen la posibilidad de descontarnos el importe de la comisión que se lleva el banco si pagamos en efectivo?

  18. ¿Por qué tenemos tanto miedo a los contagios y no dudamos en beber los refrescos en lata con el envase pegado a los labios?

    Gracias por tu tiempo

Este soy yo

Hace ya muchos años que las circunstancias me hicieron dejar Salamanca por motivos profesionales, instalándome en Barcelona. Añoro mis raíces y cuando vuelvo pueden encontrarme paseando solitario a primera hora de la mañana por las calles que tanta cultura han acogido. Salamanca sigue presente en mí.
Siempre he sentido la necesidad de comunicar mis sentimientos, por si lo que a mí me parece interesante a alguien le pareciera útil.
Joaquín Hernández
Salamanca/Barcelona