jueves, 2 de julio de 2026

HASTA QUE LA MUERTE NOS SEPARE

 

Abocada a aquella iglesia, unida hasta que muriera

salió esposada un hombre contra lo que ella sintiera,

fue por cumplir con la iglesia,  casó como Dios quisiera

sin sentir, ni desear, sin buscar,  ni apetecerle siquiera.

 

La Petra al quedarse viuda, ahora tiene compañera

pasean cogidas del brazo, del barrio fue la primera

y enfrentó a los adultos a romper con su ceguera,

al principio fue sorpresa, aunque alguno asevera

haberla visto a escondidas, refocilándose en la era.

 

Hablando de su marido, muy grande fue su condena

pues teniendo siempre a mano una excusa o una pena

lo entretuvo sin sentirlo, salió de la cama huera

como foro de teatro, ella nunca entró en la escena.

 

Con el aún tuvo tres hijos, normal que así los tuviera

pues siguiendo aquel guion y el personaje mintiera

el riesgo estaba asumido a poco se distrajera

los quiso  y amantó y aún hoy más los quisiera.

 

Ahora ya experta la Petradetecta cuando a su vera

van colgadas del marido como aval de una quimera 

mujeres de buena casa con la cueva en almoneda

que entre santos y medallas bajando cremallera

ocultan aún sus deseos mientras la llaman ramera.

                                                                          J. Hernández

  En el día mundial del orgullo LGTBIQ                                                     


Este soy yo

Hace ya muchos años que las circunstancias me hicieron dejar Salamanca por motivos profesionales, instalándome en Barcelona. Añoro mis raíces y cuando vuelvo pueden encontrarme paseando solitario a primera hora de la mañana por las calles que tanta cultura han acogido. Salamanca sigue presente en mí.
Siempre he sentido la necesidad de comunicar mis sentimientos, por si lo que a mí me parece interesante a alguien le pareciera útil.
Joaquín Hernández
Salamanca/Barcelona