Dicen que lloró la luna, lágrimas de amarga sal
dicen que sigue llorando en su pozo de cristal,
¡Ay! mi lunita lunera, ponte ya tu negro chal
ponte de luto mi niña por la muerte del chaval.
Ya la luna se ha ocultado porque no la vean llorar
guarde silencio el olivo, los canasteros callar
no relinche ya el caballo, no consienta galopar
noche es; aun siendo día pues al pie del olivar
han matado la alegría, en el sitio de Viznar.
Los juncales gitanillos lloran sin poder llorar
no saben donde lo tienen, no saben donde cavar
cuatro girones de fuego, cuatro bocas al ladrar
mordieron de muerte a cuatro, unidos de par en par.
Fue quizá por diferente, fue quizá por ser genial
la España dura de mente lo mató les daba igual
al poeta Federico, la inquina lo fue a buscar
lo prendieron por la noche alimañas del lugar
mientras la luna lunera dicen se puso a gritar.
J. Hernández.