Querría engañarme a mí mismo si dijera que no lo esperaba, la llamada que yo titularía de rutinaria era de mi amigo Pedro para decirme que ¡Por fin! le habían dado el alta terminando así su proceso o mejor su lucha contra el cáncer que ha durado 28 largos años.
Nuestra relación en principio fue comercial para terminar siendo amistosa por los vínculos que nos unían con nuestra tierra, hombre con retranca aupada por voz ronca y cavernosa ha sido siempre una persona fuera de los márgenes convencionales, su lucha obrera es una constante como lo es también su afán de combatir la injusticia enarbolando pancartas en cuantos eventos y manifestaciones sea necesario. Podemos verlo combatiendo un desalojo, ante una empresa insolidaria, la revalorización de las pensiones o cualquier motivo obrero o estudiantil que honestamente considere injusto.
Debido a sus molestias en algún momento llegó a perder la voz pero esto no era óbice para hacerse oír con gestos y sobre todo con su empuje natural obligando a los demás a seguirle para no dejarlo solo. El amigo Pedro podía llamarte por teléfono desde cualquier parte de esta nuestra España para decirte que estaba ante un monumento inesperado, una iglesia hasta entonces para él desconocida o una anécdota vivida de la cual se sentía protagonista a la vez que portavoz de lo inesperado.
Pero Pedro como buen espartano tiene también su talón de Aquiles y es su amor por nuestra tierra Castellana, no hay rincón, cenobio o paisaje del que no haga gala, quizá en algún momento estos recuerdos los envuelve en un lamento a la dejadez, también es posible que te enfrente a un tes de conocimientos con preguntas con retórica o por el contrario ilustre su llamada con una foto estratégica a bordo de su moto para darte envidia de su estancia en algún rincón idolatrado, o simplemente para decirte que en su paso por Salamanca en el coro de la iglesia de los dominicos a la vista de los cantorales se animó a entonar un tedeum y hubo quien quiso compensarle con una propina.Pero la llamada de hoy ha sido para hablar de sí mismo para decirme que después de venti ocho años y de innumerables metástasis y tratamientos a vencido al cáncer.
Mi amigo Pedro no es de este mundo, de este mundo egoísta e insolidario en que estamos sumergidos, quizá un Cervantes actual hubiera escrito a través de su biografía un nuevo Quijote desfacedor de entuertos y calamidades o quizá estaríamos hablando de un tertuliano que ejerciendo su condición de cocinero estaría estableciendo un nuevo orden en nuestra política, entre humo de pucheros reinterpretando acontecimientos mal contados de nuestra historia y aderezando entuertos de nuestra guerra civil..
Aquí cierro este modesto escrito para dejar constancia de la buena nueva y también ¡Como no! como homenaje a tu andadura, e omitido tu apellido e incluso la posibilidad de ilustrar con alguna de las fotografía con las que me ilustras tus andanzas por si con ello pudiera ocasionarte alguna molestia. Amigo Pedro espero seguir recibiendo tus noticias que yo modesto escribidor de relatos seguiré redactando para gritarle al mundo que la voluntad y las ganas de vivir tienen nombre.
Un abrazo.
LAS MEJORES HISTORIAS DE LA VIDA NO ESTÁN ENCUADERNADAS