jueves, 20 de agosto de 2026

A MIGUEL HERNÁNDEZ


Las esquilas ya no cantan

los cencerros ya no suenan

a Miguel el rabadán 

por sus letras encadenan.

 

Con filo de prosa sangró las conciencias

tallando renglones, con hoces y espuertas

habló de jornales buscando respuestas

al pronto dejaron sus carnes maltrechas.

Cárceles  de oprobio chirriantes supuertas

donde al pastor pobre, rabadán de poetas

lastraron con plomo sus alas abiertas

restando otras vidas a vidas ya muertas.

 

No valieron muros, ni fosos ni puertas

y libres volaron sus letras envueltas

en piel de cebolla , gritando sus gestas

mientras él muere de fiebres infestas.

Miguel Hernández pastor de protestas

que diste  tu vida por gentes honestas

aún hoy tus albarcas no tienen respuestas

son los mismos amos, mudaron chaquetas. 

                                                J. Hernández

EL AYUNTAMIENTO DE MADRID BORRÓ SU RECUERDO

Este soy yo

Hace ya muchos años que las circunstancias me hicieron dejar Salamanca por motivos profesionales, instalándome en Barcelona. Añoro mis raíces y cuando vuelvo pueden encontrarme paseando solitario a primera hora de la mañana por las calles que tanta cultura han acogido. Salamanca sigue presente en mí.
Siempre he sentido la necesidad de comunicar mis sentimientos, por si lo que a mí me parece interesante a alguien le pareciera útil.
Joaquín Hernández
Salamanca/Barcelona