domingo, 20 de mayo de 2018

NO HAY CHIS-TORRA PARA TODOS


Pues no señor no llega para todos, aquí las ventajas de la chis-torra solo las aplauden unos cuantos el resto se queda con el envoltorio, nadie se llame a engaño el encargado del caseto lo anunció con tiempo, el está pero no está, el rige pero no gobierna, el anunció una la oferta del dos por uno y a cumplido es decir: que nos endilga una bofetada y de soslayo nos remata con un sosnabirón que nos deja mirando “pa” Alemania, el no se siente responsable de nada el es un “mandao” que hace lo que le dicen y dice lo que le hacen, lo demás le trae al pairo y si a sus clientes nos les gusta que se compren otra ínsula.

En manos de este Sancho no hay isla Barataria que resista ni quijotes  que aguanten al bálsamo de Fierabrás que quiere someternos, los amigos que dejaron de serlo tampoco se entienden  y los que no nos metemos en política pero la padecemos esperamos mas hastiados que ofendidos a que alguien se ponga a gobernar o de lo contrario dejen las cosas como están, nos ahorraremos sueldos y sobre todo sabremos que todos los males provienen del mismo lado.

Los lazos amarillos se destiñen de tanto usarlos , los que no los llevamos tenemos el ojal de la solapa vacio de ilusiones en una espera continuada que amenaza con ser crónica y sobre todo empezamos a pensar que esta situación ha venido para quedarse, que Cataluña ya es y será así, que lo anterior fue una ilusión y que vivir aquí a partir de ahora llevará siempre aparejada la división entre hermanos, amigos o vecinos y en algunos casos llevará emparejado un esfuerzo personal que evite que el enfrentamiento hasta ahora verbal puede llegar a recalentarse.

Nos quieren hacer vivir en una Cataluña con ciudadanos de primera y ciudadanos de segunda, nadie se engañe, lo que no está claro es quien decide  quien milita en cada categoría, dejarse señalar ya lo hicieron los nazis y perdieron la guerra, ser uno de los señalados significa que al menos sabes quién es tu señalador, obligarte a subir al tren de los deportados será otra historia, pero si alguien no activa ya un cambio de agujas este tren hará saltar los topes de la estación si antes no son los pasajeros los que se sublevan y obligan al maquinista a tomar otra vías. Lo malo de esta situación es que en el menú solo se puede cambiar chis-torra por chorizo y por mucho kétchup que le pongamos tanto una cosa como otra el sabor final es siempre el mismo.

   CHIS-TORRA CON MOSTAZA PIDE PAN Y PIERDE GRASA

Este soy yo

Hace ya muchos años que las circunstancias me hicieron dejar Salamanca por motivos profesionales, instalándome en Barcelona. Añoro mis raíces y cuando vuelvo pueden encontrarme paseando solitario a primera hora de la mañana por las calles que tanta cultura han acogido. Salamanca sigue presente en mí.
Siempre he sentido la necesidad de comunicar mis sentimientos, por si lo que a mí me parece interesante a alguien le pareciera útil.
Joaquín Hernández
Salamanca/Barcelona